No me preguntes si debiera o no debiera; no me preguntes si es moral o
es inmoral; no me preguntes si es pecado o no es pecado; no me preguntes si es
delito o es legal; no me preguntes si me duele o no me duele; no me preguntes
si es extraño o es normal; no me preguntes si es difícil o sencillo; no me
preguntes si es mentira o si es verdad. Porque no tengo explicaciones para
darte; yo no soy dueña de este torpe corazón empeñado en querer estar contigo y
que no entiende de motivos ni razón. Yo sólo sé que estoy a gusto aquí; que no
me quiero ir; que solo con mirarte haces que me sienta bien; que no hay nada en
el mundo que me guste más que tú; y que si tú me faltas, se me duerme la
alegría. Es lo que siento, no me preguntes por qué .