Yo he visto el
dolor acercarse a mí, causarme
heridas, golpearme así; y hasta llegué a preguntarme, dónde estabas tú. He
hecho preguntas en mi
aflicción, buscando respuestas sin
contestación; y hasta
dudé por instantes de tu compasión. Y aprendí que en la vida
todo tiene un sentido; y
descubrí que
todo obra para bien. Y que al final será
mucho mejor lo que vendrá.
Es parte de un
propósito y todo bien saldrá. Siempre has estado aquí, tu
palabra no ha fallado y nunca me has dejado. Descansa mi
confianza sobre ti.