Alguna vez no creíste en el amor, y después apareció esa persona y la amaste cada Apia más. Una pelea que parecía no terminar más,  sin dejarte ponerte mal terminó con un abrazo. Cuando la amistad parecía no existir, conociste a ese amigo que te hizo reír y llorar. Haz sentido que no podías hacer algo, y hoy te sorprendes de vos mismo porque lo lograste. Alguna vez creíste que nadie podía comprenderte, y te quedaste boquiabierto mientras alguien parecía leer tu corazón. Creías que la tristeza sería eterna, pero volviste a sorprenderte a vos mismo riéndote sin parar. 

Seguidores