Con el tiempo entiendes que los
verdaderos amigos se cuentan con los dedos de una mano, y que el que no lucha
por ellos tarde o temprano va a estar
rodeado de amistades falsas; que disculpar, cualquiera lo hace, pero olvidar es
solo de almas grandes; que apurar las cosas o forzarlas a que pasen, va a
ocasionar que al final no sean como esperabas; que cada experiencia vivida con
cada persona es irrepetible que las palabras que se dicen estando enojado
pueden lastimar a alguien que quieres.