El
tiempo es la fuerza más poderosa, incluso más que el amor. El amor puede morir,
el tiempo no. Uno cree que maneja el tiempo: ganamos o perdemos tiempo, dejamos
pasar el tiempo, pero el tiempo pasa, lo dejemos o no. Creemos que el
tiempo lo arregla todo, pero también que
el tiempo no arregla nada, que lo que rompe, no se arregla. Algunas cosas las
destruye, a otras las vuelve mejores. El tiempo pasa y se olvida de mí, de ti;
pero aun no puede olvidarse del amor.