La
mujer más hermosa no es la que tiene el cuerpo perfecto; es la que puede
soportar a quien la ama, cuando él se encuentra rendido. No es tampoco la
sonrisa más blanca y radiante; sino la que con una sonrisa puede alegrar a la
tristeza más grande. Tampoco es la cara más linda; es la que puede dibujar los
más hermosos sentimientos en su rostro. No es la mirada más azul o los ojos más
brillantes; es la mirada más profunda. Una mujer hermosa; es la que tiene un
corazón que arde sin consumirse, y que puede hacerte vivir si la amas, y ser su
esclavo aun cuando estás en libertad. Una mujer hermosa, es la que hace que la vida valga la pena vivirla.