No me considero diferente, ni igual a los demás.
No siempre cuando estoy feliz, río. Ni cuando estoy triste, lloro. Siento las
cosas a mi manera. No soy de las que ven las cosas blanco o negro, si no que me
fijo en la inmensa escala de grises que hay por medio. Me gusta imaginar que lo
que busco no existe, pero sí esa persona que lo invente para mí. Me gusta
pensar que existe alguien que piensa en mí en este momento. No me
conformo con un yo, ni un él, sino con un nosotros.