Si
tengo que pedir algo, pido veinticuatro horas al lado tuyo en las que nos dé
tiempo a todo menos a perder el tiempo. Pido que me alcance ese día para
convencerte de querer estar conmigo por el resto de tus días. Pido que exista
un momento en que se te escape un beso; cuando menos te lo esperes y cuando más
lo lleve esperado yo.